
Empleo de implantes dentales oseointegrados
Ventajas en la rehabilitación oral
En este artículo se aborda, genéricamente, la solución quirúrgica a los casos fatales de la pérdida definitiva de los dientes. Ya sea pérdida aislada de un diente o de varios. Tratamiento quirúrgico éste enfocado en la cirugía de implantes oseointegrados. La pérdida de dientes puede ocurrir tempranamente, consecuencia de un mal cuidado en la higiene oral, por circunstancias constitucionales de la persona o accidentalmente por un traumatismo. Puede ocurrir también más tardíamente debido al transcurso natural de la edad. Este último caso es lo más encontrado en la consulta de cirugía maxilofacial. A causa ello de determinantes demográficos obvios y la calidad de vida actual de las personas mayores. Entre las soluciones viables y posibles para sustituir los dientes perdidos, la quirúrgica y más idónea consiste en la colocación de implantes endóseos osteointegrados, que sujeten y soporten la prótesis dental.
La esperanza de vida en nuestra sociedad occidental ha ido en aumento en los últimos tiempos. Aumenta la esperanza de vida y la expectativa en su calidad de vida. En el caso particular que nos ocupa, también se prolonga el tiempo de desear satisfacción en el placer culinario y en la puesta física sobre el estado de forma y salud en general.
• La rehabilitación oral sobre implantes varía dependiendo del número y localización de la falta de dientes.
La reparación y rehabilitación oral de los dientes perdidos, supone opciones y alternativas múltiples. Actitudes variables según el grado de lesión individual del diente, el número afectado y los deseos y expectativas del paciente. En caso de un diente aislado, el tratamiento varía desde la reconstrucción de los dientes dañados a la rehabilitación con sustitución del diente dañado. Y esta rehabilitación puede conseguirse mediante un póntico o una prótesis fija sobre un implante. Lógicamente, esta rehabilitación se complica a medida que se van perdiendo mayor número de piezas. Según aumentan el número de dientes que faltan, hay una mayor pérdida funcional a recuperar. También son mayores las consecuencias sobre el hueso alveolar que esa falta de dientes ocasiona. Al desparecer el diente, el hueso va a ir disminuyendo por atrofia ósea.
Los dientes que habitualmente se pierden primero son los de las zonas posteriores. Entre ellos, el primer molar es el más destacado. El primer molar es el primero que erupciona y también el primero que puede sufrir lesiones y terminar con daños que requieran su extracción. Este molar es my importante para el mantenimiento de la forma de la arcada y de los esquemas oclusales adecuados (cómo mordemos y cómo cerramos la boca).
Fenómenos intraorales del edentulismo. Efectos de su rehabilitación con implantes.
La sustitución de la falta de un diente mediante una prótesis fija sobre un implante oseointegrado tiene beneficios sobre la salud general y dentición vecina. Beneficio mayor que cuando la rehabilitación se hace mediante un póntico apoyado en los dientes vecinos. La prótesis sobre implante permite una mejor higiene de los dientes adyacentes. En consecuencia, se mantiene la salud del diente y encía vecina. Se observa también, disminución de la sensibilidad al frío y al contacto, menor riesgo de formación de caries y de tratamiento endodóncico de los diente colindantes. Al contrario de lo que ocurre en los pilares que soportan el puente protésico. A la larga, hay menor pérdida de dientes con la rehabilitación mediante prótesis fija sobre implantes oseointegrados.
Cuando es mayor en número de dientes perdidos, esto es observado igualmente con más frecuencia en los sectores posteriores. Se ve en bastante número de casos en la consulta de cirugía la pérdida combinada de los molares posteriores que desemboca en el estado conocido como “edentulismo parcial en extremo libre”. Este tipo de incapacidad, la pérdida de varios dientes y que dejan un extremo libre, va aumentando con la edad.
• El aumento en el número de dientes perdidos complica la rehabilitación. Mayor beneficio con los implantes
En las situaciones de pérdidas de varios dientes, una opción es la prótesis parcial removible. En estos casos, la rehabilitación con prótesis fija sobre implantes es también más favorable a la salud de los dientes adyacentes y encía circundante. Además, la comodidad y sensación de confortabilidad y actitud psicológica se ven muy mejoradas con las rehabilitación mediante prótesis fija sobre implantes oseointegrados. Este tipo de prótesis proporciona confianza y seguridad al paciente. Al contrario ocurre con las prótesis parciales removibles.
La prótesis parcial removible suele mostrar inestabilidad. En un tiempo mayor o menor tiene tendencia a ir desajustándose y termina siendo inestable. Además de esto, hay que contar con los problemas e incomodidad de su manejo. Cuando la pérdida de dientes es total, la rehabilitación de la arcada dentaria completa sobre implantes endóseos proporciona igualmente los beneficios de comodidad, seguridad y estabilidad frente a la prótesis completa removible. Y esto, independientemente que la rehabilitación con implantes sea mediante una prótesis fija o prótesis removible.
Fenómenos sobre el hueso del edentulismo. Efectos de su rehabilitación con implantes
Es importante considerar los efectos de la pérdida dentaria sobre el hueso que lo soportaba. El hueso del maxilar y la mandíbula y concretamente las apófisis alveolares de éstos, se forman a partir de que los gérmenes iniciales de los dientes hacen su aparición. Son los gérmenes dentarios los que desencadenan el estímulo en la formación del hueso alveolar. Y ese estímulo se mantendrá a lo largo de toda la vida. Son los dientes, una vez formados y sujetos al hueso alveolar, con sus fuerzas de compresión y tracción, los que mantienen el estímulo funcional sobre el hueso. Los dientes influyen en la formación, mantenimiento y remodelación del hueso.
La función mantiene el órgano. Igual que sucede con los dientes que se usan poco durante la masticación. Así ocurre en las personas con la costumbre de masticar sólo por un lado. Los dientes del lado que mastican menos tienden a deteriorarse con mayor facilidad y son afectados por caries con mayor frecuencia. Cuando se produce la pérdida de los dientes, el hueso donde estaban insertados y lo mantenían deja de tener las fuerzas que recibía del diente. La ausencia de esas fuerzas provenientes del diente hace que el hueso se reabsorba y a atrofie. Primero en anchura y después en altura. Esta atrofia es progresiva y mayor cuanto mayor es el tiempo transcurrido desde la pérdida del diente.
• Cuando se porta una prótesis removible, parcial o completa, la inestabilidad y movilidad de ésta acelera aún más la pérdida de hueso.
Con la prótesis parcial removible, la salud de los dientes y tejidos orales circundantes empeora frecuentemente. Con este tipo de prótesis, es más probable la necesidad de reparación de los dientes pilares y de apoyo. Se produce una mayor retención de placa, sangrado al sondaje y mayor incidencia de caries. Todas estas complicaciones acelerarían aún más la pérdida de hueso en las zonas desdentadas y sitios de apoyo sobre los tejidos blandos.
El implante endóseo como base de la rehabilitación oral, permite la transmisión de las fuerzas de masticación directamente a todo el hueso donde está anclado el implante. Y esto ocurre no sólo en la superficie del hueso como es el caso de las prótesis removibles o en la persona desdentada con el hueso libre sin rehabilitar que “mastica” con las encías. Por lo tanto, el implante oseointegrado hace inhibir el proceso de reabsorción ósea ocasionada por la pérdida del diente. El hueso que rodea el implante aumenta su densidad ósea y se mantiene en gran medida la altura y anchura ósea.
• La rehabilitación oral sobre implantes no sólo beneficia a la conservación del hueso. También mejora aspectos funcionales de la masticación, estética y autoestima.
Por lo comentado anteriormente, se mantiene mejor la altura ósea, que a su vez, repercute en el perfil facial. La posición de los dientes (prótesis dental) soportados sobre implantes es fija. No se encuentra a expensas de la movilidad e inestabilidad de los dientes mantenidos en una prótesis parcial removible. A causa de esto, el equilibrio de la oclusión (cómo mordemos y juntamos los dientes) es más cercano al fisiológico. A esto contribuye también el grado de sensibilidad interior del hueso proporcionado por el implantes (propiocepción, que en los dientes naturales lo suministra el ligamento periodontal). La sensibilidad ósea proporcionada por el implante insertado se acerca a la sensibilidad natural de los dientes. Este hecho contribuye también a una masticación más fisiológica. El implante da lugar, también, a una eficacia masticatoria más adecuada.
Las prótesis fijas sobre implantes hacen ganar una mayor fuerza masticatoria en comparación con la sustentada por la persona edéntula o en el tratamiento con prótesis removible. La fuerza masticatoria generada con los implantes se asemeja bastante a la dentición natural.
La estabilidad y seguridad en la retención de una prótesis sobre implante afecta positivamente a la función masticatoria. Además, con efectos positivos también en la estética facial y oral. La estabilidad de las prótesis dentales sobre implantes influye, igualmente, en la función fonatoria y los aspectos psicológicos derivados de ello. La prótesis removible, por su tendencia a la inestabilidad y movilidad, suelen ocasionar alteraciones en la articulación de los sonidos. Al portar una prótesis inestable, el paciente genera unos gestos encaminados a intentar retener la prótesis removible. Éstos influyen, de por sí, en el habla. Además, provocan gesticulaciones no ordinarias que afectan a las relaciones sociales. Todos estos aspectos no ocurren en las prótesis dentales apoyadas sobre implantes oseointegrados.
